Mundo Obrero

PRECARIZACIÓN LABORAL

#McEstafa: la campaña de trabajadores y trabajadoras de McDonald’s que se organizan

En cuarentena y sin trabajar por la emergencia sanitaria, trabajadores y trabajadoras de Mc Donalds se organizan contra el abuso de la patronal que quiere recortarles los salarios.

Lunes 6 de abril | 00:00

Al igual que millones de trabajadores y trabajadoras en todo el país que no están cobrando en esta situación, o que cobran algo mínimo que no les alcanza para subsistir, los empleados de Mc Donald’s no cobraron aún la última quincena, y no hay certeza sobre cuándo les van a pagar. Los gerentes cambian su discurso dependiendo el local. En algunos les pagarían las horas mínimas, que son 30 horas semanales, en otros las horas trabajadas en la quincena, que fueron muy pocas (teniendo en cuenta que la cuarentena empezó el 19); y en otros directamente no dan respuesta sobre cuánto les van a pagar. Lo que ya es una certeza es que no se van a pagar los presentismos.

Si algo es claro es que a la empresa multinacional que se encuentra en 119 países en todo el mundo y que produce ganancias exorbitantes a costa de pagar miseria a sus empleados, de contratar a menores desde 16 años, de hacer trabajar horas extras en negro de forma gratuita, es que pagarle a sus trabajadores la totalidad de sus sueldos mientras dure la cuarentena no es una diferencia para sus ganancias. Pero para los trabajadores la diferencia está en poder comer, pagar alquileres e impuestos, mantener hijos o familiares a cargo; por esto no dudan en salir a reclamar sus derechos pese a la amenaza de las patronales que a través de sus gerentes hostigan a quienes ya se manifiestan por su salario en las redes sociales y en grupos de WhatsApp donde los gerentes les informan que cobrarán miseria o simplemente no les dan respuesta.

Hoy mismo circulan fotos de trabajadores de varias provincias exigiendo su salario y salen también familiares, amigas y amigos a pronunciarse en su nombre, porque "Si mi hija sube esto, la despiden".

Reproducimos los testimonios que nos acercaron trabajadoras y trabajadores a La Izquierda Diario sobre cómo viven su situación hoy, pero también antes de la pandemia, porque el abuso de los empresarios de McDonald’s sobre sus empleados no empezó con la cuarentena:

Virginia, 20 años.

“Estoy en incertidumbre si me van a pagar o no lo que me corresponde, porque cuento con el mango para ayudar en mí familia, esta pandemia nos atravesó y económicamente nos pegó porque algunos no estamos tan bien parados, pero pensamos que al laburar en una empresa que dice que "genera sonrisas" y se preocupa por el bien común, uno tiene tranquilidad, porque piensa que no va a haber ningún problema, pero no es así, porque a la hora de tener que cumplir con los pagos a miles de personas y familias, se olvidan de su eslogan”.

Jimena, 17 años.

"Soy empleada de Mc Donald’s hace ya un año. Empecé a laburar a los 16 para poder ayudar a mi vieja con la cuota del colegio y con el día a día. Hay sábados que hago doble turno. Entro de 8 a 12, tengo 20 minutos para comer y vuelvo a entrar de 12.20 a 16. Me quedaba laburando después de las ocho de la noche cuando soy menor, me vendían que me anotaban en la planilla la cantidad de horas que hacía. Llegaba el día de ir al banco y ver que había cobrado, de repente: 3.200 míseros pesos. No había presentismo porque un día había fichado un minuto tarde, el segundo turno de ese sábado no me lo habían pasado. Como arte de magia habían desaparecido esas 4 horas que había laburando en negro.

Ahora nos quieren pagar una miseria, mientras los gerentes ya cobraron entero su sueldo. Quieren ocultar todo a través de los grupitos de WhatsApp, diciéndonos que hagamos videos lavándonos las manos o que hagamos competencia de quién cocina más en su casa.

Mientras atrás de eso se esconde la obligación de hacer 12 cursos de media hora cada uno, que van a ser retribuidos con combos grandes y muchos conitos de helado; porque si no, corrés riesgo de sanción, y atrás de la sanción hay días de suspensión y falta de presentismo. Atrás de todo eso, hay muchos pibes y pibas que en esta cuarentena necesitan cobrar el sueldo que generaron levantando cada caja y cada bandeja dentro del local, porque sino, sus hijos e hijas, sus viejos, no van a ver un plato de comida"

Marcela, 30 años.

"Al principio se nos dijo que íbamos a cobrar 48 horas mensuales en total y sin presentismo, como nos empezamos a quejar y averiguar por sindicato y demás, nos dijeron que nos iban a pagar como una licencia médica, mientras tanto el sindicato decía que nos tenían que pagar 60 horas mensuales, con presentismo, y solo nos iban a descontar la obra social, y ya el sábado 4 nos enteramos que lo que nos dijeron de la supuesta licencia era mentira y que nos van a pagar lo que habían dicho al comienzo y con todos los descuentos, ahora nadie nos da respuesta. Aparte de que nosotros nos comunicábamos con otros locales y la información siempre era diferente. Este acuerdo supuestamente es de arcos con el sindicato pero nadie nos lo quiere mostrar".

La situación no es la misma para todos, mientras los trabajadores no saben cómo van a hacer si no cobran lo que deberían, los gerentes cobrarán todo su sueldo.

Ante esta situación generalizada, trabajadores y trabajadoras de distintos puntos del país comenzaron a organizarse mediante grupos de Whatsapp para llevar adelante una campaña contra este abuso empresarial, exigiendo cobrar el total de sus salarios, ya que es una situación que los excede completamente.

Lo que hacen las y los trabajadores es un gran paso, ya que como ellos, son millones los que en estos días de cuarentena perdieron sus trabajos, no saben cuánto van a cobrar o si directamente no lo harán.







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